“Strangeways, Here We Come” de The Smiths

The Smiths
El actor estadounidense Richard Davalos aparece en la portada de “Strangeways, Here We Come” (1987), el último disco de The Smiths.

El canal de YouTube de Amoeba, la impresionante tienda de discos en Los Ángeles, tiene una sección llamada “What’s My Bag” en la que músicos (la mayoría independientes) muestran sus adquisiciones para la cámara. Yo, que siempre ando buscando música nueva para mi iPod, suelo darle una chequeada de vez en cuando para ver si descubro a algún artista interesante. Y, bueno, en eso andaba esta semana cuando vi el episodio dedicado a Soko, una cantante francesa que ganó mediana popularidad por un viral llamado “First Kiss”.

Aunque no soy muy fan de su música, me encantó el capítulo por el apasionamiento con el que hablaba de cada disco. Algunas bandas eran totalmente nuevas para mí (como Television o Broadcast) y a otras decidí darles una revisión, como a The Smiths, cuyo disco “Strangeways, Here We Come” me había estado perdiendo.

El álbum fue publicado en 1987 y fue el adiós (hasta ahora definitivo) de la banda. Aunque “The Queen is Dead” es un disco que me gusta mucho, este álbum me parece incluso superior. Morrissey es un letrista brillante. Le encuentra poesía a todo: una novia en coma (“Girlfriend in a Coma”), un músico esclavizado por la industria (“Paint a Vulgar Picture”), el cumpleaños de un enemigo (“Unhappy Birthday”). Sus letras con las melodías de Johnny Marr se pulen aún más. Verdaderas joyas.

Mi tema favorito es el que abre el disco: “A Rush and The Land is Ours”. Varios cambios de ritmo y una interpretación notable de Mozz. Me quedo con varias frases de la canción:

“There’s too much caffeine
In your bloodstream
And a lack of real spice
In your life”

“But you’re still a young man
So phone me, phone me, phone me”

“Oh, but don’t mention love”

Aquí algunos de mis temas favoritos:

Como dato: La portada original iba a ser una escena de Harvey Keitel en “Who’s That Knocking at my Door”, pero como se negó Morrissey usó la de Richard Davalos. La historia está en este post del blog mojorising.

“Strangeways, Here We Come” de The Smiths

“Some People Have Real Problems” de Sia

Portada de "Some People Have Real Problems", disco que Sia lanzó en 2008. (Foto: Internet)
Portada de “Some People Have Real Problems”, disco que Sia lanzó en 2008. (Foto: Internet)

Sia Furler no es nueva en el negocio de la música, pero “1000 Forms of Fear“, el disco que lanzó a mediados del 2014 y que tiene a “Chandelier” entre sus tracks, ha hecho que millones de personas la conozcan. Aunque es el disco más comercial que ha hecho hasta la fecha (y eso que “We Are Born” del 2010 ya vislumbraba por dónde iba la cosa), la buena hechura del álbum es innegable. Se trata de una serie de canciones trabajadas para ser hits (en una entrevista con Howard Stern, Sia explicaba que los compositores ahora tenían que pensar incluso en títulos atractivos, como el de propio “Chandelier”, porque ahora los músicos  estaban muy interesados en facilitarse las tendencias con hashtags de Twitter), pero que no por ello son productos descartables.

Aunque personalmente este disco me gusta mucho, mi historia con la música de Sia se remonta a unos años atrás y a un disco en particular: el “Some People Have Real Problems” del 2008. Ese álbum se lanzó dos años después de que “Breath Me” (del “Colour the Small One“) fuera usada en el capítulo final de “Six Feet Under), hecho que le dio una notoriedad de la que hasta ese entonces no gozaba en América.

Si ahora Sia tiene todo este rollo de ocultar su imagen (en un perfil de Steve Knopper para “The New York Times” se explica al detalle el porqué), por aquella época salía a cantar mostrando el rostro, pero usando lenguaje de señas para repotenciar la interpretación de sus temas.

El disco en sí está compuesto por treces temas (y un hidden track, “Buttons”), la mayoría de ellos en formato de balada pop con tintes soul (como los de Norah Jones en “Come Away With Me“).

Considero que es de esos discos que disfrutas de principio a fin. Creo que tiene muy pocos momentos débiles. Abre con “Little Black Sandals“, donde utiliza la metáfora de un gigante para  referirse al proceso de escaparse de relaciones dolorosas, sigue con “Lentil“, en el que se disculpa, como diría Fiona Apple, por ser una “bad bad girl” con un “delicate man”, y luego viene “Day Too Son“, de mis favoritas.

La peculiar forma de cantar que tiene Sia se luce en esta canción, como también lo hace en “You Have Been Loved” (“Has sido amadx”), “Soon We’ll Be Found” (“Pronto nos encontraremos”) “Beautiful Calm Driving” (“Conducción bella y tranquila”), que suele escarapelarme el cuerpo cuando lo escucho.

También hay canciones con letras en las que Sia aprovecha un poco más el humor “The Girl You Lost to Cocaine” (“La chica que perdiste por la cocaína”) y “Death By Chocolate” (“Muerte por chocolate”), y hasta un cover de “I Go To Sleep” de The Pretenders.

Como les digo, el disco no tiene pierde. Así que si, después de oír el “1000 Forms of Fear”, quieren más de Sia, ir un poco al pasado con este álbum es una buena opción.

“Some People Have Real Problems” de Sia

“Líneas paralelas” de Charly García

"Líneas paralelas", libro de Charly García. (Foto: Apaguen la radio)
“Líneas paralelas”, libro de Charly García. (Foto: Apaguen la radio)

Hace unos días me dio la nostalgia por el aniversario del nacimiento de Gustavo Cerati (ya saben, el doodle de Google y el respectivo rebote en los medios) y por el principio de extensión (¿) pasé de escuchar sus discos y los de Soda Stereo, a oír algo de rock argentino clásico. Así terminé en una maratón de Charly García… En fin, para no hacer la historia tan larga, mientras le daba replay infinito al “Clics modernos“, me puse a buscar info del disco en Internet y terminé enterándome de que Charly había publicado un libro con la editorial Planeta a finales del 2013. Por las entrevistas que había dado me convencí de que tenía que comprarme el material. Unas cuantas averiguaciones vía Facebook después, terminé en Crisol del Jockey Plaza (la única librería que tiene el libro en stock todavía).

El “Líneas paralelas“, que así se llama la publicación, me costó 95 nuevos soles. Se trata de una edición pequeña de 64 páginas (no viene numerada) en la que básicamente se presenta una suerte de diario hecho por Charly sobre el show del mismo nombre que dio en el Teatro Colón. Como ocurre con “Cobain Íntimo“, la parte más interesante del libro radica en el arte de Charly: hay varios dibujos y fotos de revistas y partituras intervenidas por él, así como también en un par de manuscritos (no son muchos, pero te dan la sensación de estar por unos minutos en la mente de este capazo).

Otra cosa muy bacán del libro es que hay un par de fotos del encuentro que tuvo con Yoko Ono. Él lo ha mencionado en varias entrevistas, pero yo pensé que era un cuento chino, porque lo que contaba  Charly me parecía muy alucinado. Aquí, por ejemplo, una cita del Infobae:

La charla con ella era tan intensa que, en un momento, para distender, saqué una pirámide de plástico y le puse un billete de 100 dólares debajo, porque existe la creencia de que, al poner una pirámide sobre la plata, ésta se multiplica. Entonces le digo: “Bueno, Yoko, ¿a dónde debe mirar la pirámide?”. Ella responde: “La punta, al cielo”. Yo replico: “¿Y el lado que apunta?”. “Al este”, me dice. Y yo, que estaba con el problema de cómo dormía, si dormía correctamente o no (según la filosofía oriental y los puntos cardinales), le pregunto: “Pero, Yoko, ¿el este con respecto a mí?”. Entonces ella me mira y me dice (adopta un divertido tono de obviedad): “El este es siempre el este, Charly”.

Como sea, aquí les dejó una foto. Si pueden busquen el libro, es una lectura interesante y corta (en menos de una hora ya lo has terminado).

Charly García con Yoko Ono. (Foto: Editorial Planeta)
Charly García con Yoko Ono. (Foto: Editorial Planeta)
“Líneas paralelas” de Charly García

“Coração a Batucar” de Maria Rita

Maria Rita, Coracao a Batucar, Discos 2014
Portada de “Coração a Batucar” de Maria Rita. (Foto: Internet)

En tan solo cuatro días tendré el privilegio de entrevistar a Maria Rita, una cantante que no solo es una de las figuras más conocidas de la música brasileña en la actualidad (específicamente de lo que llaman MPB), sino también una pieza que fue fundamental en mi acercamiento con este país y su cultura en general.

Curiosamente, la primera vez que la oí cantar (y en aquellos años no sabía de su procedencia ni conocía a su madre, la legendaria Elis Regina) fue en Sonidos del Mundo, programa que por su aniversario la trae a Lima, ciudad en la que vivo.

Aunque tengo toda la discografía de Maria Rita, a “Coração a Batucar“, el más reciente de sus álbumes, no le había prestado la debida atención. Escuché no con mucho interés un par de tracks cuando lo lanzaron en 2014 y luego lo olvidé por completo. Como la gira que la trae al Perú está enfocada precisamente en este disco, le di una nueva oportunidad y, como suele pasar cuando de apreciación del arte se trata, descubrí nuevos elementos en esta segunda escucha y la disfruté mucho.

Quizás en un primer momento, este álbum no despertó mi interés porque se centra en un ritmo que no logra atraerme del todo: me gustan las líricas que golpean y el samba suele ir siempre por lo festivo…aunque este disco ha cambiado mi apreciación al respecto.

En “Coração a Batucar” Maria Rita se une a algunos de los compositores más destacados de este género (Serginho MeritiAlmir Guineto, Arlindo Cruz…) y a algunos de sus más fieles aliados (Rodrigo Maranhão, que escribió “Caminho das aguas” en “Segundo”) para conseguir temas atractivos en lo rítmico (destaca uno de los instrumentos más interesantes del Brasil: la cuica), pero también reflexivos y profundos por momentos.

Hay grandes historias y frases en los temas, como “Saco Cheio“, que habla sobre la costumbre de invocar a Dios para todo (“Para todo lo que se hace en esta Tierra se coloca a Dios en el medio. Dios ya debe estar harto”) o “Abre o peito e chora”, que destaca las vontades del llanto (“¿Quién dijo que un hombre no puede llorar? El llanto es el baño del dolor, la lluvia que lava el alma. Como si fuera un río, su cauce seguirá y, como una gota de agua, un gran océano  se hará. Todo mal, toda tristeza al mar irá a parar. Puede llorar”).

En líneas generales, el álbum tiene buenos momentos y más de un track para destacar. Aquí los dejo con mis favoritos:

Mainha Me Ensinou

Abismo

Y “Comportamento geral“, un cover de un tema de Gonzaguinha que no está en la versión física, pero que viene con la descarga del disco en iTunes.

“Coração a Batucar” de Maria Rita